Saturday, November 20, 2004

esta vez en madrid. la ciudad que misteriosamente me hace sentir demasiado cómoda. no entiendo qué es lo que me atrapa de acá. por momentos tengo miedo que sea la cantidad de canciones que la nombra. barcelona es una ciudad sin música. pero tiene arte. tiene onda. tiene gente que sabe mucho de muchas cosas pero que esta demasiado drogada como para darse cuenta. tiene chicas lindas con medias rayadas. chicos guapos con mucho gel en el pelo. en barcelona deberian dejar de insistir con el catalan. no tiene idioma. la gente no nace en barcelona, se hace. llega de otra parte a buscarse a si mismo. como yo, o sea. deberia sentirme identificada. pero son demasiados y yo misma me pierdo entre tantos si mismos. hay un universo paralelo concentrico dentro de la ciudad. son los otros yo de los fantasmas que vagan por ramblas mientras sacan fotos y derriten hachis. barcelona es un muy buen chiste que a veces no comprendo del todo. y siento que soy la unica que no se rie a tiempo. pero tengo mis guantes de encaje y de todos modos el resto es un decorado.
madrid es ese chiste que ya conocemos de memoria pero sigue causando gracia. madrid no es una ciudad. fue una ciudad. es el comodo y viejo sillon desvencijado.

aire fresco. necesitaba esta calma. necesitaba estar sola un tiempo y detenerme a pensar en todo lo que paso en este tiempo. voy forjando un nuevo pasado y eso me hace sentir un poco mas a gusto.

el aeropuerto estaba bellisimo, con el sol entrando por los grandes ventanales de vidrio. la silueta a contraluz de los pasajeros reforzaba esa sensacion de sano anonimato. pasajera en trance. pasajera en transito perpetuo. un bar, mis maletas y mis oidos escuchando el grave lamento de aquella que pide amor hasta mañana, hasta que te quieras ir... siempre puedes olvidar.


menos mal que existe el olvido en alguna parte de la memoria.