Triste. Ella esta triste, aunque pueda mirar, reirse y estremercerse al sol en sus espaldas. Sola. Despierta sola en aquel abrazo. El la mira, le habla, le sonrie. Le cuenta de una luna de sonrisa entreabierta. Ella, sola, le escucha. Ella le explica de la belleza que mira, esa secreta hermosura que no es mirada. El le habla de la fotografia. Creo que no hablan de lo mismo. Ella se deja hablar, se deja invadir por palabras para no pensar. Eso quiere ella. Que la piensen, que la hablen, que sean por ella esta noche. Un silencio atroz cruza su cabeza mientras todo gira. Algo azul la envuelve. Puede sonreir complaciente. Y sin embargo logra separar tan bien eso que la define que casi se diria que logra engañarlos.
Triste extiende sus brazos y acaricia el aire con dulzura. La niña del transbordador se le parece tanto a aquella que siente dentro que no puede evitar acompañarla.
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